sábado, 7 de marzo de 2015

De quien es la calle?

Ruido interno y externo
La ciudad está que arde, tiene los cables pelados y la humedad provoca chispas. Bocinazos.
Santa Fé es una avenida bastante ancha pero no sé por qué al jefe de la ciudad se le ocurrió asfaltar hoy martes a las 10 de la mañana, en media hora el colectivo avanzó cinco cuadras, a la gente le gusta estar pegoteada, muy junta; se acumulan todos alrededor del chofer que tiene cara de pocos amigos. No dejó subir a una mujer que traía a su hija en brazos
- No hay lugar señora, espere al de atrás que viene vacío
- Abrale! No ve que trae una criatura
- Por eso, es un peligro. Pasen para el fondo por favor!
Los miro con cierto asombro y me pregunto de dónde sacan esas ganas de discutir, no creo que les interese la vida de la madre que quedó en la vereda, me inclino por pensar que tienen ganas de joder.
Con una mano me sostengo y con la otra busco el celular en la cartera para jugar un solitario y así es como desparramo todo y mi bolso se convierte en una caja de Pandora.
No lo encuentro, abandono antes de que se caiga la tarjeta, el documento o la cámara de fotos que llevo al acto del colegio.
Desde que compré la cámara digital no tengo más fotos en casa.
Pueden pasar años y años hasta que algún evento importante amerite destinar el dinero para el revelado.
 El colectivo no avanza, a este paso no llego a ningún lado.
- Estas embarazada, disculpame no te vi.
- No, no, jeje, estoy gorda. 
Embarazada podrías estar vos, yo casi tengo cincuenta, mi hija menor está por cumplir trece. 
Mejor me bajo y sigo caminando. Mi niña interna amenaza con salir feroz y mal intencionada a pelearse con el mundo.
La vereda es una versión del colectivo, la gente se abre paso a los codasos. 
No entiendo esa manía que tienen los hombres argentinos, de insultar a las mujeres en la calle.
- Cruzá bien boluda!
- Avanzá dormida!
Hasta cuándo te quieren decir “linda”, enuncian
- Con ese culo....
Parecen los dueños de la calle.
Se olvidaron que nacieron de una mujer.
Dan miedo.
Y esos que te pasan en edad y miran a tu hija de once. 
Eso es abuso, legitimado en la mismísima vía publica.


Por d
esgracia no solo dejé en casa el celular, también la bendita cámara de fotos.
Pensé en pedirle al papá de algún compañero para que me las mande por mail pero no lo hice. 
Para cuándo lleguen, mi hija ya va a estar en la universidad.

viernes, 27 de febrero de 2015

Duérmete niño

Soy Adriana, madre de una hija que mañana cumple veinte años y que alguna vez fue una niña y antes una tierna beba. En esa época uno de los mandatos sociales acerca de la crianza era: enseñarle a dormir sola, en su habitación, desde los cuatro meses. Lograr su independencia. 
Hacerle un lugarcito en la cama a las tres de la mañana cuando se aparecía despeinada en la puerta de la habitación con cara de susto era prácticamente, la antesala de toda clase de conflictos.
Había que lograr su independencia.
Pero aun siendo primeriza yo sabía dentro mío que los niños tienen que ser dependientes para, luego tener la seguridad necesaria para independizarse. 
Un niño independiente, no sobrevive.
No importaba si estabas sola o en una feliz convivencia de pareja, si la casa era grande o si hacia frio, lo importante era que el niño duerma solo y yo me preguntaba  si, en la edad adulta, casi todos dormimos con alguien a quien queremos, ¿por qué de pequeños no? 
De hecho, los adultos nos sentimos raros y nos cuesta conciliar el sueño cuando estamos acostumbrados a dormir con alguien y unas noches -por lo que sea- nos acostamos solos. 
¿Por qué a los niños se les tiene que dar un trato diferente? Se trata de que duerman. Y duermen mejor acompañados que solos.
En los siglos XVI y XVII, la mayoría de los países europeos dictaron leyes para impedir que los padres durmieran con sus bebés. En esencia, estaban tratando de impedir el infanticidio. Cuando había demasiadas bocas para alimentar era fácil sofocar a un bebé “por accidente”. Por tanto, el gobierno debía intervenir.
El miedo a la sofocación persigue hoy a muchos padres occidentales. A todos les parece posible aplastar al bebé o ahogarlo bajo una montaña de mantas. Pero los bebés nacen con fuertes reflejos de supervivencia, capaces de gritar y patalear antes de permitir que algo les obstruya las vías respiratorias. La sencilla evidencia de que, en el mundo actual, la mayoría de los bebés duermen con uno de los padres sin morir asfixiados, debería convencer a los padres de que es bastante difícil aplastar a un bebé sin darse cuenta.
Pero el asunto iba más allá, se hablaba de falta de autoridad, problemas sexuales, se pronosticaba un futuro ser sin capacidad para aceptar la autoridad paternal y todas las que siguen a lo largo de la vida.
En mi caso era imposible, mi marido viaja mucho, vivíamos en una casa grande y antigua que habíamos heredado de mi familia y para mi dormir en su cuna era una tortura.
En el jardín "el colecho" figuraba dentro de la lista de aspectos poco deseables en el desarrollo de la criatura, tan importante como hablar o caminar.
Ingenua, yo contaba nuestra experiencia. La maestra de lasa de cuatro, me recomendó un libro "Duérmete niño", sugería encerrarla, cerrando con llave si era necesario y dejarla llorando hasta que se canse o se duerma. El objetivo: vencer los miedos.
¿Y cómo iba a lograrlo sin el abrazo cálido y contenedor de su madre, que había elegido serlo por propia voluntad?

El librito fue a parar a la basura rápidamente.

Otro de los argumentos era el fracaso de la pareja pero a nosotros nos abrió la puerta de nuevas experiencias, el baño, la cocina y volvimos al Hotel alojamiento de la adolescencia.
En la familia, la pregunta era;
-       ¿Cómo está Lorena? ¿Ya duerme sola?
Finalmente opté por mentir
-       Si duerme sola toda la noche…
No digo que alegremente vivimos las noches todos juntos, yo me preocupaba, dudaba, temía hacerle daño si la echaba y también se la dejaba dormir en nuestra cama, con el tiempo fui aceptando esa voz interna que decía que sí que no debía hacer, abolí golpes correctivos, castigos y caminé por el camino del diálogo intentando siempre lograr un acuerdo desde la razón y no siempre lo logré, más de una vez hizo todo lo contrario y la acompañé, la consolé y seguí conservándolo, le hice la cama y la esperé con la comida caliente siempre, acomodándome a sus horarios de salidas y en la facultad..
Siempre que pude le di los gustos, la dejaba ver Chiquititas y le explicaba que todo eso era ficción.
Cuando me preguntaba sobre mi vida, le dije siempre la verdad y me enfrenté a sus opiniones y desacuerdos. Desde que aprendió a hablar, su opinión valía  tanto como la nuestra.
Sus primeros novios dormían en casa.
Siempre valoramos el esfuerzo y no los resultados, esperamos a que madure, sin apuro.
¿Dicen que la malcrié?
No lo creo, hoy es casi una mujer, responsable, segura y sana.
Si este es el resultado por haberla malcriado, sin duda, lo volvería a hacer.


viernes, 13 de febrero de 2015

sin titulo

Una puede olvidar imágenes bellas o espantosas, palabras y hasta recuerdos puede olvidar pero cuando una melodía entra es imposible de borrar, te guste o no, en silencio o a los gritos la repetiras una y otra vez.

Es el romance y la música la memoria y como tal, inexplicable. Magia pura.

Hay una cancion que repito desde mi mas tierna infancia, hay muchas pero quiero ahora quiero hablar del final y por eso canto Presente de Vox Dei.
Cualquier final es un abismo, hasta la ultima miga de pan y esta bien, puedo aceptar que en la vida todo concluye, incluso aprendi que despues hay algo mas y varios caminos para elegir llegar a esa meta,
Por eso no me gusta competir, por que para competir hay que dear ganar y para mi ganar tambien es un triste final.
Disfruto la carrera, ir cabeza a cabeza y acelerar en la ultima recta por que si se va terminar que acabe ya!
Y asi es mi naturaleza de caballo desbocado, hoy casi domestica por que soy madre y los hijos deben crecer, abandonar etapas y yo amo a las mias, tanto como para cambiar lo que sea necesario, me gusta vivir asi, lo mas despierta posible...dormir, el final de la vigilia prefiero que me sorprenda, que me tome de sorprea el sueño

jueves, 18 de septiembre de 2014

Soy Adriana

Soy Adriana, el mes que viene cumplo 68 años.
Tengo cinco hijos, Adriana, Marcelo, Horacio, Alejandro y María José.
Me casé muy joven con el médico de la familia. 
Cuándo nací, él tenía 24 años y cuando cumplí 17, se separó de su esposa y nos casamos. Ahora que lo pienso, fue un delirio pero como era amigo de la familia, nadie dijo nada. El estaba muy enamorado, me prometía la luna y el mar.
Tuvimos seis hijos, la primera falleció al nacer pero yo siempre la llevé conmigo. Los hermanos se enojan cuándo les hablo de ella.
La vida se pasó rápido, sin respiro.
Los chicos fueron naciendo seguidos. Uno dejaba los pañales y otro empezaba a tomar la teta.
Un día sopetón, mi esposo tuvo un infarto y se murió. En ese momento pensé que estaba haciendo una de sus bromas, pero no.
Alejandro tenía seis años y María José cuatro, no tuve tiempo ni de llorarlo. 
Los primeros años fueron duros. Hasta que logré cobrar su pensión, no teníamos dinero suficiente para nada pero me fui arreglando y la familia ayudó.
Vivimos siempre en el mismo departamento de la calle Laprida, era un edificio repleto de gente joven, unos pisos más abajo del nuestro ensayaban varios músicos de rock y los chicos se la pasaban ahí. Así fue como conocí la marihuana.
Los varones eran bravísimos, sobre todo Horacio. Una tarde volví de trabajar y encontré la puerta del baño destrozada, le había clavado unos petardos mientras Adriana se bañaba. Horacio tenía una obsesión por verle los pechos a las hermanas, además era muy violento, arreglaba todo a los golpes y yo me ponía firme pero reconozco que tanta energía me superaba.
Antes de terminar la escuela secundaria, vino con la novia embarazada.
Casi me muero.
Yo le había explicado bien cómo usar el preservativo. Una noche los junté a todos y con una zanahoria les mostré como colocarlo, sacándole el aire para que no se rompa. Lo que más me preocupaba era que pudieran contagiarse alguna enfermedad. A mediados de los 80, los chicos entraban en la adolescencia y ya se conocían los primeros casos de HIV. Finalmente el embarazo no prosperó, era una mentira; de todas maneras Horacio se fue de casa y la verdad es que mejoró mucho el ambiente familiar y él maduró. Después se casó y ahora tiene dos varones.
Todos mis hijos ya son padres.
Tengo siete nietos que además de hacerme muy feliz, trajeron como el rio, viejos recuerdos, imágenes familiares de la infancia olvidadas en el olvido.

La carita de Gael, me da la ilusión de haber conocido a mi madre cuando era niña. Todos tienen algo sorprendente. Ver a la familia, reproducirse asi; naturalmente, reviviendo en los que recién llegan, esos íntimos humores de los que ya no están, es la magia de la vida. Esta vida mia que se diluye, deglutida por un cáncer que no puedo vencer. Me quedaría a disfrutarlos un poco más. Pero estoy lista, no tiene deudas conmigo el universo. Fui feliz, soy feliz.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

dios es hombre


Dios es hombre, no hay dudas.
Durante 5000 años, el mundo se fue poblando de falos gigantes clavados en la tierra. En la isla griega de Delos, en el Mar Egeo, hay un santuario dedicado al dios Dionisio, esculturas de gigantescos falos monumentales en mármol, lo pueblan.
Pero estas son obras modernas comparadas con las representaciones de falos tallados en piedra que se hallaron en Irlanda, España, Chile, Francia, Turquía y hasta en nuestra provincia de Tucumán.
En todo el planeta abundan las grandes piedras clavadas en la tierra, que simbolizan fertilidad y hegemonía masculina, aunque algunos esotéricos insistan en hablar de una “acupuntura planetaria” en “centros energéticos terrestres”.
Algunas de las civilizaciones que podían explicar el porqué de esta costumbre han perecido sin dejar testimonios escritos. No así los incas, que cuentan que a estos falos de un metro de largo se los clavaba para fertilizar a la Madre Tierra. 
Europa se llenó (desde tiempos remotos) de columnas erigidas en los cruces de caminos con una estatua del dios Hermes mostrando un falo erecto. Estos pilares luego llamados hermas garantizaban la fertilidad y virilidad, como amuleto, y era lo primero que destruían los invasores.
Los obeliscos, que se encuentran en todo el mundo, también indican la constante preocupación por el miembro erecto.
En Babilonia se erigían en honor al temible dios Baal y de ahí llegaron a Egipto como símbolo de virilidad y fertilidad, lo llamaban “pene de Osiris” y en honor a Ra, el dios sol, que fertiliza la tierra como el hombre a la mujer. Luego su uso fue prohibido por la Biblia y la palabra “obelisco” de las viejas Biblias fue reemplazada en ediciones sucesivas por "matzebah", que significa "imágenes altas" (obeliscos) o “"hammanim" ("imágenes del sol"). La Biblia de Scofield (padre del cristianismo evangélico) cuenta que los paganos construyeron “una imagen del celo
(obelisco) en la entrada del templo" 
Pese a tanto remilgo bíblico, los papas se las ingeniaron para poner uno en la Plaza de San Pedro, sede del Vaticano, cuentan que habría sido llevado por Calígula, para su Circo en cuyas arenas, padeció el pobre San Pedro.
Por su parte, los masones se aseguraron, uno en el Central Park de Nueva York y otro en el Capitolio en Washington.
El nuestro, fue edificado en 1936 para conmemorar el cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aires, representando la potencia progresista del viril país.
Falos de cerámica inca en los museos peruanos y obeliscos en los sitios más diversos del planeta no responden a otra intención que proteger a los dioses para conservar su potencia sexual, siempre tan efímera y caprichosa.
Griegos, incas e hindúes, construyeron falos monumentales para endiosar la virilidad. Y esto amarga a cualquier varón. 

- no lo tengo de veinte metros, ni siempre mirando al cielo.
 
En Barcelona, se construyó en 2005, el pene más grande de Europa. un edificio de perfectas proporciones peneanas, el tercero más alto de la ciudad. Mide 142 metroz, es la controvertida Torre Agbar popularmente conocida como el Megapene, Superconsolador o  El Pollón.

Estos penes gigantes de piedra son la representación de lo inalcanzable y de la satisfacción total.
Y no está mal estar tan insatisfechos.
Después de todo, dice Freud, la insatisfacción del deseo es el motor de la cultura.
Estas obras de arte nos demuestran que desde hace siglos los hombres se vienen ocupando de sus atributos. Les rinden culto y los representan con su tamaño multiplicado por diez mil, seguros de que esa parte de su anatomía, los hace dueños del universo.
Pobrecitos: tantos siglos de campaña publicitaria… ¿A favor o en contra?

no todo lo que brilla es oro

Ayer fui a dejar a mi hija en casa de una amiguita que vive en una de las zonas más lujosas de la ciudad. Tomamos el colectivo 110, nos bajamos en la avenida Las Heras y caminamos unas cuadras
Barrio Parque, glamoroso, exclusivo, poblado por ilustres famosos y no. Silencioso, con atmosfera propia, calles empedradas, angostas y curvas. Bajo las copas del jacaranda, el tiempo parece detenerse.
  • ¿Aca vive la gente más rica del mundo? Fue su pregunta que sono como una afirmación. No, le conteste sin pensarlo dos veces, porque si fuera así, yo viviría aquí.
  • Puede ser, también es una zonas de embajadas y ya que tenemos tiempo, te voy a mostrar la casa de Victoria Ocampo, una escritora porteña muy conocida…
  • Una escritora millonaria?
  • No lo sè, pero cuentan que pasaba muchas horas con la cocinera y la empleada conversando cuando era niña. En esta casa vivio de grande, ella misma le pidió a un arquitecto que la construyera, acà se creò la revista Sur, estaban Borges, Oliverio Girondo, Octavio Paz, Victoria y su hermana Silvina que también era escritora; ahora es un Centro Cultural, ¿Lo visitamos?
  • Ay no mami, que plomo!


Y haciendo uso de mi cuota de poder maternal, fuimos igual.
El estilo racionalista y despojado no sonaba opulento y ricachon, pero ella quedó desde su estatura de niña mirando con la boca abierta la manciòn.
Nos detuvimos en un pequeño cuarto dónde pudimos leer un manuscrito de Victoria:


"El arreglo de mi nueva casa me absorbio… La simpatía o la antipatía que los cuartos pueden inspirarme es violenta. Casi física. Como un clima".


Salimos de la mansión/centro cultural en silencio, y ella con una breve frase me recordó cuan sabios pueden ser los hijos, si una sabe escucharlos.


  • Los ricos también sufren
  • Es verdad, además la riqueza no es solo tener dinero.
  • Chau mà, nos vemos después.


Esa breve charla me hizo pensar en todas esas riquezas que he dado por un hecho y que rara vez me detengo a apreciar por vivir distraída y enfocada en tonterías.
Mi fortuna hoy en día es inmensa y no la mido en tesoros físicos, sino en experiencias que han enriquecido mi vida durante mis casi cincuenta años de vida.
La existencia ha sido sumamente generosa conmigo. No tengo una casa de lujo, pero tengo un hogar que comparto con mis hijas a las que amo y que me aman. No tengo un auto de colección, pero tengo un cuerpo sano que me ayuda a conducirme firmemente por la vida. No tengo una cuenta de banco con millones, pero cuento con millones de experiencias propias y compartidas conmigo por mujeres y hombres maravillosos, amigos y hermanos que me dio la vida. No tengo un avión propio, pero cuento con una capacidad creativa y de imaginación que me lleva a vivir experiencias exóticas y emocionantes. No pertenezco a ningún club exclusivo, pero tengo amigos sinceros que me ama como soy.


Esta es mi fortuna.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Basura t.v,

Víctima de un ataque al hígado feroz, pasó dos días enteros en la cama, en un estado de semi conciencia, mirando la televisión, por momentos con los ojos cerrados. Las noticias se repetían una y otra vez, en diferentes horarios y en casi todos los canales de aire.
Los programas dedicados al espectáculo son una suerte de realiti autorreferencial. La tele habla de la tele y de las intimidades, a veces inconfesables, de ciertas celebridades.  Me pregunto a quién le importa realmente la silueta de Carmen Barbieri o las novias platinadas del diez. La televisión impone temas y en casa a nadie le interesan.
Una chica rubia, con facha de actriz porno, pasó por varios programas, contando sus desventuras sentimentales.
Sus últimas parejas habían sido desastrosas. Uno le pegaba y era infiel, a ese lo dejó cuándo le llegó un video que confirmaba el engaño. Cuando logró reponerse conoció a otro que a los dos meses cayó preso, acusado de varias estafas, al principio lo visitó en la prisión pero hacía un par semanas que ya no iba, y la noticia es que un nuevo hombre apareció en su vida. Los periodistas sentados en ronda trataban de convencerla para que deje al preso aproveche la oportunidad y para rematar, pusieron al aire al pretendiente que decía cosas como:
-         Con ella, voy a fondo, se merece ser feliz, tengo todo el tiempo del mundo.
La pobre mujer parece estar destinada a hombre de dudosa conducta, este último, hijo extramatrimonial de un ex presidente, recién salido de una clínica por su adicción a la morfina, la hizo sonreír con sus promesas.
La historia me hizo pensar si será cierto eso que dicen: “un clavo saca a otro clavo” (los de la rubia más que clavos son tornillos tarugo); no podría decirlo por experiencia propia, jamás olvidé a un hombre en brazos de otro.
Lo pienso y sí, sería ideal: dejar de pensar en ese que te rompió el alma, mimada por una fresca promesa de amor.
Así, estaba la rubia revoleando los ojos, sonriendo a medias, tentada, ilusionada frente a las promesas de su nuevo y acaramelado gavilán.
Finalmente llegué a la conclusión de que no había uno en esa mesa que la quisiera bien, alentarla en un romance con el hijo del ex presidente, no garantiza que la piba sea más feliz que con el convicto, por lo menos el último está encerrado, el daño ya está hecho, mucho más no puede haber.



jueves, 14 de agosto de 2014

Los derechos de un amante

La pregunta del médico fue el disparador:
 - Y usted, tiene una vida plena?
Me quedé pensando en el adjetivo “plena” y asocié con satisfecha, hice una revisión veloz por mi existencia actual y le dije que sí, pero dudé.
 - A qué se refiere con lo de “vida plena”?
 - Si está contenta...¿Su marido?
 - Si está hablando de sexo, ya le digo que cero. Nada. Hace meses...

Y no sé porqué, empecé a contarle mis últimos intentos, un viejo amigo que no quiso arriesgar nuestra amistad probando algo más, el profesor de gimnasia que me invitó a salir y cuándo empezamos a conversar me aclaró que tenía una novia en Mendoza y una tampoco está para dedicarle tanto tiempo al asunto.

 - Es que los tipos somos unos tontos, me dijo. Pero yo seguía pensando en la vida plena,
 - Es verdad, el sexo es saludable, le contesté
 - Claro que si, además si usted está acompañada, todo se hace más llevadero...

Y salí del consultorio con la intención de activar mi vida sexual y en lo posible darle una oportunidad al amor. Algo que tenía totalmente relegado para más adelante o cuando sucediera.
El panorama era desolador, hasta que me acordé de un novio que tuve apenas me separé del padre de mis hijas.
Alejandro.
Lo busqué por facebook y en menos de un día, ya estábamos hablando por teléfono.
Ahora podría decir que tengo una “relación” (lease “aproximación a lo que sería una vida plena).
Es una de esas relaciones que arrancan en frío, que te permite pensar y decidir. Los dos coincidimos en que lo nuestro es una amistad, nos conocemos desde la adolescencia mia y su niñez.
Fué, el primero y creo que el último en incorporarse a la familia de mujeres, empezó durmiendo en el sillón del living y un día se pasó a mi cuarto. 
Fuimos novios y viajamos al mar en invierno.
Pasaron diez años.
El tiene una hija y hace unos meses que murió su mamá, una mujer que merece un capítulo entero. Y su última novia, le tiró la ropa por la ventana, después de haberlo engañado con un compañero de trabajo. Un amor intenso.
El y yo, somos amigos, ni más, ni menos.
Tal vez soy muy estructurada pero pienso que cuando hay sexo, pasamos a otra categoría.
Amantes.
Un amante acepta las condiciones del juego por la razón que fuera. En este caso no hay heridos ni engañados y por eso me puse a pensar en los derechos de un amante.
¿Que se le puede pedir a un amante?
Nada. Es lo que hay.
Un spa para corazones heridos, un paréntesis del amor, con el único compromiso de aceptar las reglas del juego.
Los amantes tienen su razón de ser, cada uno la suya.
Son amantes por que solo cuando tienen sexo se aman.
¿Amigos con derechos?




viernes, 8 de agosto de 2014

¿Y a dónde está el deseo?

Marina, la más soltera de todas mis amigas, está en crisis. No se casó a los treinta y a los cuarenta no tuvo hijos. Hoy a punto de cumplir cincuenta siente que lo único que necesita es estar en pareja.
Enrolada en "las que tienen mala suerte" se olvida que cuando otras estábamos sentadas en la plaza un martes a las dos de la tarde, con el bebé en el cochecito; ella viajaba por Europa y mientras nos acomodábamos el cuerpo y la vida para volver a trabajar después de los tres meses de licencia por maternidad; Marina fue escalando y hoy es gerente de una empresa multinacional. Gana más que mi marido.
Tiene una colección de zapatos impecables, no sabe lo que es sacar un chicle pegado en la falda ni blanquear un delantal. Tiene noches de insonmio no deambula de habitación en habitación tratando de consolar al hijo y conformar al marido. 
Estar casada, tiene sus beneficios: sexo seguro, contención, vida ordenada y saludable pero tambien incluye almuerzos dominicales en casa de los suegros, monotonía y mucho olor a comida en el pelo y en la ropa.
Estar obsesionada por el amor puede convertirse en una queja interminable y hasta puede ser el fin de un amor.
Instalada en la ausencia de algo es casi imposible ver lo que hay.
Podes tener a tu marido durmiendo todas las noches en casa, tener sexo más de una vez por semana, pero si te molesta que trabaje los sábados, eso puede hacerte creer y decir que no te presta atención.
Insistir, protestar y perder, de a poco o de pronto la cordura y el amor.
A veces para tener hay que ceder.
No se trata de cómo hay que vivir, sino de recuperar el deseo que nos haga vivir de otra manera, sin lamentos constantes ni añoranzas, buscar qué lugar ha tenido y tiene el amor para una misma, sin prejuicios ni mandatos.
Pero además, hay que ponerse al día.
La redes sociales, espacio público virtual se han vuelto escenario de nuestras relaciones personales. 
Nos tiramos de cabeza a recuperar el pasado y nos reecontramos con amigos de la infancia. Pasamos de no saber nada de un primo que se fue a vivir a Londres a conocer casi, hasta el mínimo detalle de su vida.
Somos espias y espiados.
Lindo invento, letal para el amor convertido en bien descartable.
Sobran los malentendidos "típicos de las parejas", un chiste, un comentario inocente y hasta un "me gusta" puede ser motivo de planteo


Caminamos por el filo del encuentro desdibujado, con acceso al mundo entero quedamos solas y solos, único refugio de nuestra intimidad está oculto ese deseo y se vuelve imprescindible rescatarlo.

Trailer de Violette subtitulado en español (HD)

Para ser honesta prefiero mentir

Desde siempre, escucho personas (incluso amigas) que aseguran que la virtud más importante que tienen, es la honestidad.
Yo ya aprendí, no discuto, sonrío y escucho con atención, porque sé que estoy frente a una hipócrita profesional.
Pueden decirte que consideran que sus valores morales son el respeto y la tolerancia, pero un par de minutos después comentar que todos los homosexuales son unos enfermos.
Y no verán ninguna contradicción en sus palabras.
Admiro profundamente a los practicantes de la hipocresía porque se necesitan muchos talentos para dominarla y ejercerla. La sonrisa, el abrazo y bajo la manga, listo el puñal.
La principal cualidad del hipócrita es lo honesto que parece.
Sus habilidades actorales para dar halagos vacíos a gente que detestan con pasión, me llevarían años de entrenamiento y no garantizo esa mueca que simula agrado.
Lo único que se les puede objetar a los hipócritas es que mantener su apariencia es lo único que logran hacer y no es tan malo. Hay muchos que gracias a ser constantes en la hipocresía, tienen un salario.
El beneficio que tiene un hipócrita en su batalla por convencer a todos de sus bondades, es la curiosa ventaja de protegerlo de la paliza que le espera a cualquier persona honesta que tiene enemigos, porque siempre logrará verse como una víctima.
Una persona honesta no tiene chance si las mentiras en su contra son suficientemente creíbles.
Ser hipócrita te protege de ser juzgado.
Ellos tienen la sabiduría para elegir amigos honestos (mejor aún, crédulos)
Los profesionales de la hipocresía saben rodearse de personas que creen ciegamente en ellos y que están convencidas de que lo que dice el hipócrita sobre sí mismo es la pura verdad pero la lealtad no es algo que practiquen los hipócritas, ellos tienen un alto porcentaje de éxito en salir impunes de cualquier controversia por que por amor a su propia filosofía son capaces de traicionar hasta su madre.
Los hipócritas son pilares de nuestra sociedad.
Gracias a los hipócritas siempre tenemos miedo de lo que pensamos y sentimos.
Todo lo que hacemos puede ser mal visto y comentado sin pausa por nuestros hipócritas más cercanos.
Los hipócritas cumplen el rol de juzgar a la gente bajo estándares imposibles e ideales, de los cuales siempre hay algo que objetar.
Gracias a ellos somos mejores personas, aunque sea porque nos aterre lo que lleguen a decirle a otros que piensan de nosotros y te conviertis en uno de ellos y aprendes a dar halagos vacíos a cambio de la remota posibilidad de ascender socialmente.
Nadie sabe disculparse tan bien como un hipócrita
Cuando llega la hora de caer, el hipócrita siempre tiene las mejores cosas de las cuales disculparse.
Mientras más conservador y moral pretende ser, más necesita revolcarse en los chiqueros para saciar sus vacíos.
Mientras un vulgar mentiroso tiene que disculparse por algo falso, el hipócrita debe disculparse por tener una colección de pornografía infantil, dos hijos bastardos, falsificar firmas y usar la computadora de su empresa para jugar al tetris.
Sus disculpas son sentidas y parecen auténticas, porque ser descubierto es sólo el comienzo de crear una nueva imagen de víctima, es una oportunidad para fingir que está camino a la redención, porque ha sido débil. Pero mañana cambiará.
Definitivamente no creo que la honestidad sea una virtud, es apenas la posibilidad de conocerse un poco más y digo “la posibilidad” por que de verdad no es nada grato practicarla.
Y la honestidad existe, es, primero ante sí mismo.
En esto, los de afuera “son de palo”.
Porque la honestidad es aceptar el verdadero origen de los propios actos y sentimientos.

Y para ser honesta, no creo que haya nadie que merzca semejante tesoro, “ser testigo” de mis propias debilidades. Para el caso, prefiero la virtud de saber cuando es útil e imperioso utilizar una mentira.

martes, 22 de julio de 2014

Menos es más


Soy Adriana y estoy cada vez más convencida de que a los hombres no les importa casi nada de lo que a nosotras nos preocupa.
Pensamos muy distinto de los mismos temas. Podría decir que hasta tenemos ideas opuestas.
Solo nos acercamos, uno al mundo del otro cuando nos enamoramos.
La otra noche, quise sorprender a mi marido, me gasté una buena cifra en ropa interior y me di cuenta que era tan poco lo que me tapaba que tuve que pasar por la depiladora; viví una situación espantosa.
Depués de sacarme pelos que ni sabía que tenía, estaba desprevenida acostada de espaldas y siento que me baja la bombacha y me pone la cera, justo ahí
¿Qué haces?
Tira de cola, agarrate los cachetes, asi te saco mejor. Tenes unos pelos tremendos.
Me quedé muda, jamás estuve en una posición igual, ni en la más caliente de las noches. Además esa zona es muy privada. ¿Quién se acerca tanto como para sentir si hay mucho pelo o no?
Salí del lugar toda pegoteada, fui directo a darme un baño y sacarme los restos de cera.
Esto de la depilada es una cosa seria, no me lo banco. Pero si te pasas la afeitadora, te crecen duros; la definitiva va pelo por pelo, para cuándo termine voy a estar en el geriátrico. No me queda otra que la cera caliente.
Los tipos en cambio, no pasan por ninguna de nuestras desgracias, no se indisponen, no se embarazan, un hombre jamás vestiría un pantalón que incomoda solo porque le gusta como luce. Tienen dos variedades de calzones y usan siempre el mismo modelo. La vida del hombre es más sencilla.
Yo venía de abrirme las cachas para que una loca casi me saque los pelos de adentro ¡Qué impresión!
No me había vestido y llamó para decirme que traía la cena él. Gol!
Me dedique solo a ponerme divina, pero sin exagerar y sin que se note que me había gastado más de mil pesos, en menos de un metro de tela.
Cambié las sábanas, perfumé la casa y escondí todo lo que siempre está tirado o apilado sobre una silla, en mi lado del placard.
Cuándo llegó y vi lo que trajo, me preocupé: empanadas y cerveza; mala idea para una previa.
Nunca me gustó comer antes del sexo, te sentís pesada, no es lo mismo que con el estómago vacío. Para mi es fundamental sentirme bien, cómoda, por lo menos para empezar, después ya no me importa nada.
- No probé bocado en todo el día, me muero de hambre. ¿Miramos la final de la    Davis?
- Dale.
Yo estaba más dispuesta que nunca a todo.
Comimos viendo el partido de tenis mas aburrido del mundo, en silencio, como si estuviéramos en la cancha.
Por suerte se hizo un poco largo y me dió tiempo para digerir. Las empanadas compradas siempre me caen como una bomba.
- Estoy cansado, no mi quiero ni bañar ¿Te molesta si me acuesto así?
- No mi amor, vení que te hago unos masajes, le dije. Hubiera preferido que pase por la ducha, pero sabía que si se hacía más tarde, yo perdía.
- ¿En serio?¿Serías capaz?¿No estas cansada?
Esas tres preguntas seguidas me hicieron pensar que lo tengo un poco abandonado. Mucha rutina y este año cumplo 50, mi cuerpo tiene varios grados más de temperatura que lo normal, por momentos siento que hiervo como una pava.
Le hice unos masajes y antes de que se quede dormido, lo empecé a besar. El jamás dice que no, como sea, lo hace.
En eso somos distintos.