Noche
de trampa en la que se encuentran todos los excluidos; los
trabajadores cantineros, artistas, mozos, putas. Los casados
autoexiliados de su casa por un rato, las veteranas súper tunadas,
las pendejas novias o amigas del mozo, los borrachos y demás aves
nocturnas, yo en cualquiera de mis formas; la última, la de hoy.
Tiene vigencia el más alto grado de
machismo. Como en las culturas remotas pretendidamente olvidadas, hoy
las mujeres son basura, sí. Una hija, una madre, una hermana,
indefensa como un niño, impensadas como el indio, deseadas y odiadas
por el desprecio que provoca lo inasible: el otro. Cruel es la
guerra, también la de las ideas. Y una verdadera guerra dura muchos
años y trasgrede las barreras etarias y de género.
Porteños,
mezcla rara.
Paradoja
de la colonización.
Hijos
pródigos de todas las culturas.
Sobrevivientes,
todos y cada uno.
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